El precio de Solana lleva días dibujando una figura técnica conocida como doble techo, la misma que a comienzos de 2025 desencadenó una caída cercana al 21%. Lo curioso es que esta vez el patrón volvió a formarse exactamente en la zona de los 74 dólares, como si el mercado repitiera un guion ya conocido.
Ahora bien, hay diferencias importantes frente al episodio anterior. La estructura actual luce más irregular y menos simétrica, lo que podría indicar que la presión bajista no es tan contundente. Sin embargo, los datos on-chain están encendiendo alertas que la vez pasada simplemente no existían, lo cual añade una capa de incertidumbre que no se puede ignorar.
Para quienes tienen SOL en su portafolio desde Colombia, este momento exige estar con los ojos bien abiertos. No significa que la caída sea inevitable, pero sí que las señales merecen seguimiento juicioso. En criptomonedas, cuando la historia técnica empieza a rimar, conviene tener claro en qué punto se está dispuesto a actuar.