Este jueves fue una jornada para enmarcar en el ecosistema de Solana. SOL trepó un 11% y llegó a cotizar en los $112, un nivel que no se veía desde enero de este año. No fue un movimiento caprichoso del mercado: detrás de ese salto hay factores concretos que explican por qué la subida fue tan contundente.
Uno de los motores principales fue la actividad en los ETFs relacionados con Solana. El volumen de BSOL alcanzó los $85 millones en un solo día, una cifra que deja claro que los grandes capitales institucionales están tomando posiciones serias en este activo. Eso no es ruido, es una señal de confianza a largo plazo.
A eso se sumó una liquidación masiva de posiciones cortas, lo que en el argot cripto se conoce como un "short squeeze". Quienes apostaban a que SOL iba a caer tuvieron que salir corriendo a comprar para cubrir sus pérdidas, y eso aceleró aún más el precio hacia arriba.
Para la comunidad cripto colombiana, este movimiento de Solana es una señal de que el mercado está recuperando impulso con fundamentos más sólidos que en ciclos anteriores.