Solana sorprendió a más de uno este jueves cuando su token pegó un salto del 11% y tocó los 112 dólares, su precio más alto desde enero de este año. Para quienes llevan meses esperando señales claras de recuperación, este movimiento fue exactamente eso: una bocanada de aire fresco en medio de un mercado que venía caminando con pies de plomo.

¿Qué hay detrás del alza? Varios factores se juntaron al mismo tiempo. Por un lado, los ETFs relacionados con Solana mostraron una actividad importante, atrayendo capital fresco al ecosistema. Por otro, se dio una liquidación masiva de posiciones cortas, lo que en la jerga cripto se conoce como un "short squeeze": quienes apostaban a que el precio iba a caer terminaron empujándolo hacia arriba al cerrar sus posiciones a las carreras.

Pero quizás lo más relevante es el creciente interés de los grandes jugadores institucionales, que le están metiendo ficha a esta red con más convicción que antes. Esa combinación de factores le está dando un nuevo aire a Solana y, de paso, al mercado cripto en general.