Las acciones de SpaceX vivieron una jornada memorable al dispararse cerca del 12% después de que se liberara el período de bloqueo que impedía a ciertos accionistas vender sus participaciones. Este tipo de restricción, conocida en el mundo financiero como lockup, suele generar presión acumulada sobre el precio de un activo, y cuando se levanta, el mercado puede moverse con fuerza en cualquier dirección.

En este caso, la reacción fue positiva, lo que sorprendió a más de un analista que esperaba una corrección por las ventas masivas. Al contrario, la confianza de los inversionistas se mantuvo sólida y el papel respondió con ganas.

Lo que más llama la atención ahora es el movimiento en el mercado de opciones. Los traders están apuntando a una zona de precio entre 150 y 160 dólares para el mes de agosto, una señal clara de que el optimismo no se quedó en un día de rally sino que se está consolidando como tendencia.

Para quienes siguieron de cerca el papel y aguantaron la incertidumbre, esta noticia llega como una buena recompensa. El mercado privado de SpaceX sigue demostrando que tiene músculo propio.