El boom de las stablecoins está generando un debate inesperado: en lugar de debilitar al dólar, podría fortalecerlo aún más. Eso es lo que advierte una funcionaria del Banco de Inglaterra, quien señala que la mayoría de estas monedas digitales están respaldadas en dólares y, por lo tanto, su crecimiento obliga a emitir más de ellas comprando bonos del Tesoro estadounidense como respaldo.
En términos sencillos: cada vez que alguien compra una stablecoin como USDT o USDC, detrás de esa transacción hay dólares reales y, frecuentemente, deuda del gobierno gringo. Eso significa que el mercado cripto, que muchos veían como una alternativa al sistema financiero tradicional, podría terminar siendo uno de sus mayores aliados.
Para países como Colombia, que ya conviven con una fuerte dependencia del dólar en sus economías cotidianas, esto tiene implicaciones importantes. La revolución cripto no necesariamente trae consigo un nuevo orden financiero más equilibrado; al contrario, podría profundizar la hegemonía del dólar en mercados emergentes que buscaban precisamente escapar de esa dependencia histórica.