La administración Trump le puso turbo a uno de los proyectos de ley más importantes para el ecosistema cripto en Estados Unidos: la Ley CLARITY. Patrick Witt, funcionario de la Casa Blanca, confirmó que el gobierno no va a bajar la guardia y que seguirá tocando puertas entre los senadores demócratas para sumar los votos necesarios antes de que venza septiembre.
Este proyecto busca definir de manera clara cómo se clasifican y regulan los activos digitales en el país, algo que la industria lleva años reclamando a gritos. La falta de reglas claras ha sido uno de los frenos más grandes para el desarrollo cripto en territorio estadounidense, generando incertidumbre tanto en empresas como en inversionistas.
Si la ley logra pasar el Senado, el impacto sería enorme: daría señales positivas al mercado global, podría atraer más capital institucional y cambiaría el tablero regulatorio de manera definitiva. El reloj corre y todos los ojos están puestos en Washington.