UBS acaba de mover ficha: el banco suizo actualizó su meta para el índice Stoxx Europe 600, llevándola de 630 a 690 puntos para lo que resta del año. Eso equivale a un alza cercana al 8%, una señal bastante optimista considerando el ambiente de tensión que domina los mercados globales.
La apuesta del banco tiene su lógica. A pesar de los conflictos geopolíticos y la incertidumbre económica que no da tregua, las empresas europeas han mostrado una capacidad de aguante que sorprendió a más de uno. Las utilidades corporativas del viejo continente siguen firmes, y eso le da piso a la proyección.
Para quienes mueven portafolios con exposición a activos tradicionales y también digitales, esta noticia importa. Cuando los mercados bursátiles europeos muestran fortaleza, el apetito por el riesgo en general tiende a mejorar, y eso suele jalarle el precio a activos como Bitcoin y otras criptomonedas.
El movimiento de UBS confirma que, incluso en medio del caos, hay capitales grandes buscando rendimiento con convicción.