Antônia Souza, directora de monedas digitales de Visa para Latinoamérica, dejó claro algo que muchos en la industria no se habían atrevido a decir tan directamente: las stablecoins y PIX no son enemigos. La ejecutiva lo dijo en el pódcast Latam Desk de BeInCrypto, y su postura tiene más peso del que parece a primera vista.
PIX revolucionó los pagos en Brasil desde su lanzamiento en 2020, logrando que millones de personas accedieran a transferencias instantáneas sin comisiones. Las stablecoins, por su parte, abrieron otro camino: permitir transacciones transfronterizas, remesas y acceso a dólares digitales en economías golpeadas por la inflación. Son herramientas distintas que responden a necesidades distintas.
Lo interesante del planteamiento de Souza es que rompe con esa narrativa de todo o nada que tanto se repite en el debate cripto versus finanzas tradicionales. En Colombia y en toda la región, el reto no es escoger un bando, sino entender cómo cada tecnología resuelve problemas concretos de la gente. Esa madurez de análisis es justo lo que le falta a buena parte de la conversación financiera en América Latina.