El mercado cripto volvió a demostrar que no perdona descuidos ni excesos de confianza. El XRP, uno de los tokens más populares del ecosistema, tuvo un momento que pocos querían ver: su precio cayó por debajo del dólar, situándose en niveles que no se esperaban para un activo de ese tamaño e historia.

Lo más llamativo del episodio fue que, en ese instante, el XRP valió menos que el RLUSD, la stablecoin que el propio Ripple lanzó al mercado. Es decir, el token nativo de la red quedó por debajo de una moneda diseñada precisamente para no moverse de valor. Eso, en términos de imagen, es un golpe fuerte.

La caída fue corta y el precio se recuperó relativamente rápido, pero el daño en la confianza ya estaba hecho. Los holders más veteranos lo tomaron con calma, pero los más nuevos se asustaron. Este tipo de eventos recuerdan que en el mundo cripto ningún activo está blindado, sin importar cuánto respaldo institucional tenga detrás.