La última jornada de negociación en el mercado de ETFs criptos dejó una imagen bastante diciente: mientras los tres gigantes del sector veían cómo el dinero salía corriendo, XRP aguantó el golpe y fue el único en recibir capital nuevo.

Bitcoin, Ethereum y Solana registraron salidas millonarias de sus productos cotizados en bolsa, lo que refleja el nerviosismo que tienen los inversionistas institucionales en este momento. El ambiente de cautela está pegando duro, y muchos prefieren mover sus fichas antes que esperar a ver qué pasa.

Lo curioso es que XRP se movió en contravía. El token asociado a Ripple logró captar flujos positivos cuando todos sus competidores iban en reversa, y eso no es cualquier cosa. Puede ser señal de que algunos inversionistas ven en XRP una apuesta más defensiva o simplemente están apostando a que su momento está llegando.

Habrá que ver si esta tendencia se sostiene en las próximas sesiones o si fue solo un guiño pasajero del mercado. Por ahora, XRP se robó el show.