Cuatro meses seguidos recibiendo capital y aun así cotizando muy por debajo de sus máximos de comienzos de año. Eso es exactamente lo que está viviendo XRP, y la situación genera más preguntas que respuestas entre los analistas del sector cripto.
Los vehículos de inversión que replican el comportamiento del token siguen atrayendo flujos constantes de dinero institucional, lo que normalmente sería una señal positiva para cualquier activo digital. Sin embargo, el precio de XRP acumula una caída cercana al 40% frente a lo que marcaba en enero, una brecha que resulta difícil de explicar con los argumentos tradicionales del mercado.
Hay quienes señalan que las entradas a estos fondos no necesariamente implican compra directa del token, lo que reduciría la presión alcista sobre el precio real. Otros apuntan a la salida de capital minorista y al pesimismo general que sigue rondando el mercado cripto en 2025.
Lo cierto es que XRP enfrenta una paradoja poco común: el interés institucional crece, pero el valor de mercado no acompaña. Para los inversionistas colombianos que tienen ojos puestos en este activo, la clave está en entender que flujos y precio no siempre cuentan la misma historia.