El token de Ripple llegó a julio mostrando un panorama poco alentador. La actividad on-chain cayó notablemente, lo que significa que menos usuarios están moviendo XRP en la red. A eso se sumó un enfriamiento en las posiciones abiertas de futuros y una reducción en los flujos hacia los ETF spot del activo, tres señales que juntas pintan un cuadro de menor interés por parte del mercado.
Sin embargo, hay un dato que está dando de qué hablar entre los analistas: las tasas de financiación se encuentran en niveles extremadamente negativos. Esto ocurre cuando la mayoría de los traders están apostando a la baja, y en criptomonedas ese exceso de pesimismo suele anteceder movimientos bruscos al alza, lo que se conoce como un short squeeze.
Para los colombianos que tienen XRP en el portafolio o están pensando en entrar, la clave está en no dejarse llevar solo por el miedo actual. Las condiciones del mercado pueden cambiar rápido, y este tipo de señales contrarias históricamente han marcado puntos de inflexión importantes en el precio del token.