El XRP volvió a ponerse en el ojo del huracán esta semana al caer hasta los $1.02 dólares, un nivel que no veíamos desde hace varios meses. El detonante fue el estancamiento del Acta de Claridad en el Senado de los Estados Unidos, una legislación que prometía definir de una vez por todas el marco regulatorio para los activos digitales en ese país.

El problema de fondo sigue siendo el mismo: sin reglas claras, los grandes capitales prefieren esperar antes de apostar fuerte por criptomonedas como el XRP. Esa incertidumbre se traduce directamente en presión vendedora y volatilidad.

Lo interesante es que en la comunidad inversora ya se está hablando fuerte sobre si una caída por debajo del dólar podría convertirse en la mejor oportunidad de entrada del año. Históricamente, estos niveles de soporte psicológico suelen generar rebotes importantes cuando el sentimiento del mercado cambia.

Por ahora, los ojos están puestos en Washington. Lo que decidan los senadores en las próximas semanas podría marcar el rumbo del XRP y de todo el ecosistema cripto en los meses que vienen.