Cuando los mercados entran en rojo profundo, los inversores buscan señales de que el dolor tiene límite. Y esta vez, dos indicadores on-chain están levantando la mano con fuerza.

El primero es el Puell Multiple, una métrica que compara los ingresos diarios de los mineros con su promedio histórico. Cuando este indicador cae a zonas extremadamente bajas, históricamente ha coincidido con los pisos de ciclo del Bitcoin. Hoy está tocando esos niveles de nuevo, lo que pone a más de un analista en alerta positiva.

El segundo dato es aún más contundente: la cantidad de BTC en manos de holders de largo plazo —esos usuarios que aguantan sin vender sin importar la volatilidad— alcanzó un récord histórico. Que estas manos fuertes acumulen en momentos de caída suele ser una señal de confianza estructural en el activo.

Ojo, ninguna métrica garantiza nada. Los mercados pueden sorprender. Pero si la historia sirve de guía, estos datos sugieren que el peor momento del ciclo podría estar quedando atrás, y que vale la pena seguir de cerca lo que viene.